Los vikingos de Eketorp

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Eketorp es un juego de Dirk Henn publicado por Queen Games donde los jugadores son tribus de vikingos que se pelean por los recursos con los que construir su fortaleza. El juego posee una estrategia simple pero divertida, basada en la colocación de tus vikingos en el mapa para recolectar o defender y la gestión de cartas con las que hacer daño a los oponentes. El número de jugadores va de 3 a 6, aunque por las características del juego lo suyo es que sean el máximo de jugadores posibles. Al final del juego ganará aquel que tenga más puntos, cosa que se consigue al recolectar los recursos más valiosos con los que construir tu fortaleza.

Al inicio del juego cada jugador recibe sus vikingos de la tribu escogida, cuatro cartas, cuatro amuletos y el panel de movimientos secretos.  Para colocar los vikingos en el mapa y obtener así recursos, primero se tendrá que escoger secretamente el emplazamiento en el panel de movimientos, y esto lo hacen todos los jugadores a la vez. Entonces cuando ya se han decidido los movimientos, se descubren los paneles y se emplazan los vikingos en sus respectivas casillas. Lo normal es reservar al menos un vikingo para defender la propia fortaleza, en caso de que tengamos materiales de valor ahí; y un par de vikingos en las casillas donde haya recursos de gran valor que queramos conseguir, ya que será más difícil que nos derroten en dos batallas.

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Las batallas

Cuando en una misma casilla encontramos vikingos de diferentes tribus, ¡empieza la pelea! En el turno de cada jugador implicado se elige al vikingo para pelear y lo enfrenta a otro. Elige entonces una carta de su mano; el oponente hace lo mismo y ambas cartas se ponen boca abajo enfrentadas —se pueden utilizar gritos de guerra en éste paso— y se descubren a la vez. Las cartas conforman el mecanismo más simple y eficaz para la resolución de batallas: ganará la pelea aquél que muestre la carta de valor más alto, y la diferencia entre el valor de ambas indicará en qué puesto se tendrá que enviar al vikingo a la enfermería. Luego se intercambian las cartas (esto es muy importante, pues si gastamos una carta de gran valor, ya sabemos que pasará a manos del contrario); y el ganador conseguirá un recurso de dicha casilla, que colocará bajo el vikingo ganador (así se indica qué vikingo gana qué recurso), que al finalizar el turno servirá para construir la fortaleza.

Si la batalla sucede en una fortaleza (nos pueden atacar por tres flancos) entonces se convierte en un asedio y si gana el defensor enviará al atacante a la enfermería, pero si vence el atacante robará materiales de la fortaleza por valor de la diferencia entre su carta y la del defensor. Sin embargo, como compensación, cuando el defensor vaya a la enfermería irá a parar justo a una casilla antes de la que debería haber ido (la enfermería tiene cuatro casillas, esto es, un vikingo puede estar fuera de juego durante cuatro turnos), con lo que volverá antes a manos del jugador.

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Todas las cartas que utilicemos pasarán a la reserva del contrario. Hay que distinguir que la reserva no es lo mismo que tener cartas en la mano. A medida que se van utilizando cartas, éstas pasan a la reserva de los jugadores (que se compone de cuatro casillas al lado de la fortaleza de cada tribu); cuando ya no nos queden cartas en la mano entonces se pueden coger las cuatro cartas que tendremos en la reserva, las cuales formarán una nueva mano —que son las cartas utilizadas por nuestros contrarios para vencernos. Se reduce así el azar, pues puedes intentar perder a posta en alguna batalla para conseguir cartas buenas para peleas posteriores.

Si no tenemos suerte con las cartas, siempre podemos cambiarlas con la ayuda de los amuletos; esto se tiene que avisar antes de cada batalla. Para ello tenemos los cuatro amuletos (que hemos recibido al inicio del juego); si nos deshacemos de un amuleto cambiaremos una carta de la mano por otra del mazo, sin embargo al final del juego los amuletos valen puntos, por lo que habrá que pensarlo bien, pues la puntuación final puede estar muy reñida.

Y ésta es la mecánica del juego, unas reglas sencillas y rápidas para pelearse de lo lindo con los amigos. Es literalmente imposible irse de rositas: la batalla está asegurada. El juego terminará cuando alguien consiga construir una fortaleza de 18 ladrillos, o al final de los 10 turnos de juego, lo que suceda antes. En ése momento los jugadores contarán el valor de los materiales de su fortaleza y los amuletos que les queden y ganará el que más puntos tenga (ojo, es posible que no gane el que terminó la fortaleza, hay que mirar bien lo que tiene el contrario antes de acabar). Entonces la tribu vencedora será la más fuerte y se encontrará tan invencible que bajará al sur a conquistar los restos del Imperio Romano, sumir al mundo en las tinieblas de la edad media durante mil años, ir prosperando sin dejar de pelear y finalmente pegar un estirón y fundar Nokia.

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Conclusión

Un juego ideal para jugar cuando el grupo es de seis jugadores y algunos de ellos no son jugones, pues gustará a todo el mundo. Puede suceder que se haga largo si nadie  construye pronto su fortaleza, por lo que no sería mala idea quitar un par de turnos, si todos están de acuerdo. Lo malo: tiene “king maker”, esto es, si una tribu no puede ganar de ninguna manera se puede dedicar a atacar otras fortalezas por puro placer y chafar la victoria de alguna tribu mejor posicionada. Aún con todo eso, muy recomendable.

Mi nota: un 7 para los jugones, que se lo pasarán en grande antes de pasar a palabras mayores, como un Alta Tensión. Un 9 para los novatos, pues el juego incorpora varias mecánicas que aunque sencillas son muy estratégicas: manejo de cartas, colocación de trabajadores, etc. Así que… ¡a darse de hostias!

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2 comentarios en “Los vikingos de Eketorp

  1. Tiene una pinta muy divertida. Vienen muy bien estos juegos que sirven para bastante gente pero no asustan a los neófitos, que en grupos grandes siempre aparece alguno.

  2. Muy divertido. Un juego ideal para darse unos mamporros sin más pretensiones. Quizá un pelo demasiado largo, como bien dices, para 6 jugadores. Nada que no se pueda resolver con unos pequeños retoques.
    Felicidades por la reseña.

    P.S.: Este lo encontráis en algunas tiendas alemanas por 12 a 14 euros. Vale la pena. Joya entre el fango 😉

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