En defensa del periodismo

periodico

Hacía tiempo que no actualizaba el blog y creo que ya iba siendo hora, así que he aprovechado uno de mis comentarios en el blog del señor Albéniz para hacer mi reentré bloguera tras un lapso corto pero intenso donde he estado ocupado con algunos proyectos que pronto verán la luz, si Dios quiere. No voy a hablar de la visita del Papa Benedicto XVI a la ciudad de Barcelona -mi ciudad de adopción- porque cuando empiezo a escribir sobre ello mi cerebro entra en barrena y tengo que hacer un Ctrl+Alt+Supr interno, así que será mejor dejarlo para otro momento.

Entrando en materia, recomiendo que primero os leáis el artículo en cuestión, que habla sobre la falta de verdaderos periodistas en los medios y la abundancia de los malos periodistas, haciendo incapié en que las dos grandes noticias de las que todo el mundo habla han surgido de reportajes realizados por un escritor y un humorista. El escritor Juan José Millás dejaba entrever que el señor X de los GAL era Felipe González, y el humorista Jordi “el Follonero” Évole le sacó al presidente del PSE el anuncio del fin de ETA para Navidades. A todo esto, periodistas de raza y de vocación, en esos mismos momentos, hablaban en tertulias sobre la visita del Papa a España (pero no voy a hablar de esto por bloqueo), sobre los apellidos de los españoles futuros y sobre la Esteban, entre otros muchos temas de vital interés para el español medio. Pero he aquí que yo me alzo, tanto en el blog de Albéniz como en mi propio blog, como voz que clama por el respeto de los periodistas, ya que aunque desconozco la fauna periodística y me limito a leer algún periódico y a ver la televisión, quiero pensar que sí que habrá periodistas honestos que trabajen actualmente en cualquiera de los medios, sean estos de “derechas” o de “izquierdas”; es que si todo fuera un estercolero la gente no compraría periódicos ni vería las noticias en TV. No debe ser fácil pretender ofrecer una información veraz, un periodismo objetivo, cuando el medio para el que trabajas tiene una determinada línea editorial que consiste en entretener, vender sus propios productos, ofrecer una opinión parcial y teñir todos sus artículos con una pátina tendenciosa de regusto progresista, conservador o incluso reaccionario.

Creo que los columnistas y los reportajes que se hacen en los periódicos continúan teniendo una gran validez aunque el resto de la información sea tendenciosa, y creo que la gente tiene ya el bagaje cultural necesario como para saber de qué pie cojean los diferentes medios y periodistas como para saber qué les están vendiendo. De hecho, creo que los analfabetos del futuro serán aquellos que no sepan contrastar la información y buscar las dos versiones del mismo hecho.

Del tema del “vómito de periodistas” que dice Albéniz en su post, pues tal vez me hubiera tocado en un futuro, puesto que estaba por elegir periodismo en la universidad, pero temí (y esto no es una broma) acabar en algún programa telecinquero micrófono en mano preguntando a jesulines y cachulis varios, eso con suerte claro, o sirviendo cafés en Gran Vía, o haciendo la crónica de partidos de fútbol de tercera catalana. Supongo que me faltó la vocación necesaria, o acaso ésta murió a dentelladas por la pavorosa realidad.

Anuncios

Un comentario en “En defensa del periodismo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s